Cuatro décadas en la misma tierra.
Durante más de cuatro décadas, Finca La Laja se ha dedicado a producir cafés que reflejan el terruño y la tradición cafetalera de Veracruz. Desde que compraron la finca en 1980, sus productores han combinado prácticas agrícolas sostenibles con un compromiso con la calidad, y cultivan cafés tan expresivos como el paisaje que los rodea.
La finca, de 113 hectáreas, está en la región montañosa de Tlaltetela, donde el suelo volcánico, la altura y un clima cálido y húmedo crean condiciones ideales para el café de especialidad. Bajo la sombra de árboles nativos, las variedades Caturra y Gárnica desarrollan el dulzor, la complejidad y el equilibrio por los que se conoce a la finca.
Para sacar el carácter de cada cosecha, La Laja usa varios métodos de proceso —lavado, semilavado, honey y natural—, cada uno manejado para conservar la claridad y a la vez lucir lo que ese lote hace mejor. Nosotros compramos el lavado SHG EP, y la misma finca surte nuestro descafeinado.


Dos lotes, una misma finca.
Las mismas cerezas toman dos caminos: un lavado SHG EP convencional y nuestro descafeinado, al que se le quita la cafeína con agua y no con disolventes.
Recolección selectiva a mano bajo sombra nativa, donde la maduración más lenta construye el dulzor por el que se conoce a la finca.
Lavado total y clasificado Strictly High Grown, European Preparation: la criba más limpia que produce la finca.
El lote descafeinado es 99.9% sin cafeína: la cafeína se retira con agua pura del glaciar del Pico de Orizaba, en México, sin disolventes químicos en ninguna etapa.
Como solo se va la cafeína, el descafeinado conserva el carácter a cacao y fruto seco del original: una taza completa, no una versión a medias.

Quien toma descafeinado recibe el mismo café.
Muchos tostadores tratan el descafeinado como algo secundario: el lote más barato, descafeinado de la forma más barata. Nosotros hacemos lo contrario: nuestro único descafeinado es el mismo café de Veracruz que vendemos con cafeína, de la misma finca, procesado con Mountain Water.
Por eso el descafeinado sabe a algo. Cacao dulce, frutos secos tostados, cuerpo de verdad. Si tomas descafeinado por la noche, no te estamos dando las sobras.
Normal o descafeinado, la misma finca.
Mexican Chiapas es la taza de todos los días: equilibrada para el goteo y dulce para la leche. Chiapas Decaf es el mismo café, 99.9% sin cafeína, con la cafeína retirada con agua.